Qué problema resuelve
Muchos coches parecen baratos en Alemania, Holanda, Bélgica o incluso España, pero el precio del anuncio no es el coste final. Hay que sumar transporte o viaje, ITV, COC o ficha reducida, DGT, Hacienda o modelo 576 si aplica, impuesto municipal, placas y posibles riesgos documentales.